Ventanas, balcones y puertas: lo que debes asegurar antes de que llegue tu gato.
Antes de llegar
Hogar seguro
Los gatos trepan, saltan y se estiran hacia cualquier cosa que se mueva fuera de casa. Un descuido de segundos basta para que se caigan o se escapen, por eso la seguridad del hogar es lo primero que revisamos en cada adopción.
1
Ventanas
Protege todas las ventanas
Un gato puede abrir ventanas basculantes o colarse por una rendija. Instala redes o rejillas de seguridad homologadas.
No confíes en las mosquiteras normales
Están pensadas para los insectos y no aguantan el peso ni el salto de un gato.
Revisa los anclajes
Una red mal sujeta es peor que ninguna: comprueba que no deja huecos por los lados.
2
Balcones y terrazas
Cierra el balcón por completo
Con red o malla resistente en laterales y parte superior, sin huecos por los que pueda colarse.
Evita barandillas “a medias”
Un gato puede saltar sobre la barandilla o a otro balcón por una persecución o un pájaro.
Si hay jardín
Adecúa una zona cerrada para que disfrute del aire libre sin riesgos.
3
Puertas y escapes
Cuidado con la puerta de entrada
Entrenad a toda la familia para comprobar que el gato no está cerca antes de abrir.
Identificación siempre
Microchip registrado y datos actualizados por si, aun así, se escapa.
Revisa también dentro de casa
Cables, bolsas, hilos, gomas y electrodomésticos abiertos (lavadora, secadora) son otros peligros frecuentes.
Consejos clave
Revisa todas las ventanas y balcones antes del primer día.
Instala redes de seguridad, no mosquiteras.
Comparte la norma de la puerta con toda la familia.